Durante la guerra de 1967 entre árabes e israelíes, Israel capturó el 70% del Golán sirio y 130.000 de los habitantes nativos fueron transferidos por la fuerza. En 1981 Israel se anexionó ilegalmente el Golán y desde el momento en que Israel se consideró a si mismo el “soberano” sobre territorio, aunque la Comunidad Internacional consideró esta anexión nula y nunca la ha aceptado.

Hoy en día hay cinco aldeas habitadas por nativos sirios, todos ellos están en el norte y el número de personas indígenas que quedan en el Golán sirio se cifra en 20.000. Por otra parte, hay más de 20.000 colonos judíos en el Golán sirio ocupado, y con el fin de alojarlos han sido construidos 33 asentamientos ilegales dentro de la región. Los asentamientos israelíes están principalmente en el sur y el más importante y más grande es Qatzrin.

Aproximadamente sólo el 6% del territorio ocupado permanece bajo el control de la población siria indígena, el resto ha sido expropiada para uso militar o para los asentamientos.

De acuerdo con la Ley de Ocupación, Israel es el país ocupante, tiene la obligación legal de actuar sólo como administrador de los bienes públicos y los recursos naturales. Sin embargo, a principios de 2013 el Ministerio de Energía y Recursos Hídricos de Israel otorgó a Genie Energía, una compañía estadounidense-israelí, una licencia exclusiva para la exploración de petróleo y gas en un radio de 153 millas cuadradas en la parte sur del Golán. Esta acción viola el derecho internacional y por lo tanto es ileg

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